Arturo García Arellano/MEPI. 30 de mayo de 2012
Entrevista con el profesor e investigador Manuel Gil Antón, del Centro de Estudios Sociológicos de El Colegio de México
Movimiento YoSoy132
Durante años y puntualmente, hace unos meses que la Fundación MEPI recogió encuestas en distintas universidades, los jóvenes habían mostrado cierta indiferencia con la política y el voto. ¿Qué cambió de entonces a ahora?
Me parece que es típico de los movimientos estudiantiles que se generen a partir de ciertos actos que les hacen entran en un estado distinto al previo: por ejemplo, el movimiento del CEU de finales de los ochenta ocurre luego de la publicación del texto del Rector Carpizo (Fortaleza y Debilidad de la UNAM) y de su aprobación acelerada “por obvia resolución”… tanto los reglamentos que cambiaban, especialmente el de pagos, como por la forma en que se hizo, disparó la inconformidad. Igual que ahora, una semana antes de este hecho, las encuestas hubieran dado a conocer una comunidad UNAM bastante calmada.
En este caso, la inadecuada conducción del candidato del PRI y de su equipo en la Ibero provocó, a mi juicio, inconformidad, y por ende, pese a las mediciones previas, si la forma de ocurrir los movimientos estudiantiles y juveniles es súbita y está mediada por un suceso fuera de lo común, se cumple con esta regularidad.
Una vez inconformes con lo que pasó, o se dijo que pasó, o se inventó que pasó – en política eso importa poco – hay una afrenta al hecho de ser joven, a haberlos dejado plantados dos veces, a que acarreados llenaran las tres primeras filas del auditorio… el equipo del PRI creyó que estaba en un acto “normal” y se condujo sin advertir que ya lo estaban esperando con desafecto: dos días antes, en Facebook ya se organizaban los estudiantes de la Ibero para decidir si iban con máscaras de Salinas y/o con las manos pintadas de rojo, para recordar Atenco.
Por otro lado, el comportamiento de los medios de comunicación, que ocultaron o minimizaron las cosas, los enfureció (tele, radio y periódicos, con excepciones en estos dos últimos casos).
Entonces, no encuentro novedad en el surgimiento de los movimientos de este tipo: aparecen de pronto. OJO: Esto no quiere decir que no haya, antes, una sensación larvada de inconformidad, pero encuentra forma de expresión colectiva casi siempre ante un hecho fuerte: en el caso Chileno, o en el Español, recortes a la educación pública, por dar otros dos ejemplos.
¿Por qué cierto grupo o grupos de jóvenes fueron los que comenzaron? (no fueron todos ni en todos los sitios)
Porque siempre es así. No hay movimiento social en que, súbitamente, todos los que luego participarán, estén desde el inicio. Ahora bien, son los jóvenes universitarios porque en sus campus se hicieron pasarelas de candidatos.
¿Qué importancia tiene el movimiento como tal? ¿actualmente?
Es mejor ser historiador que profeta. Pero arriesgo a que el movimiento es a la vez, importante y frágil. Importante pues muestra a una juventud, la más informada – sólo 13 de cada 100 niños que inician la primaria llegan a la universidad (pública o privada) – con actitud de rechazo a las formas de hacer política pero, sobre todo, a la forma en que los Medios de Comunicación, especialmente Televisa, hacen política de manera descarada. Ese aporte es muy notable.
Por su parte, es frágil dado que al no tener una estructura, querer ser horizontal y sin líderes fijos, se generan problemas de protagonismo, dificultad entre las prioridades (ITAM: apartidista pero no apolítico; UIA y otros, contra EPN… o bien, agenda corta – medios y elecciones – o agenda amplia – de todo un poco: pobreza, Atenco, Homicidios… y lo electoral como uno de los puntos). Habrá tensión, sin duda, y la posibilidad de infiltración de grupos pagados es muy probable, conduciendo a actos violentos que desacrediten la movilización.
¿Qué escenario puede formarse a partir de lo que se está viendo? (su posible trascendencia y alcances)
Va a depender de una semana a partir de la reunión de hoy, 30 de mayo, en Ciudad Universitaria… si se rompe el movimiento, si se hace agenda corta o grande, si ya hay provocación… es difícil que se mantenga unido, aunque no imposible; es fácil que se le divida, aunque no es seguro… en fin, para hacer escenarios, los que hacen teatros, dice un buen amigo…
¿Cree que continúe tras las elecciones del 1 de julio?
Dependerá de lo anterior: si hay unidad y agenda larga, es probable. Sin unidad o con provocación, no prosperará…
¿Qué fortalezas y debilidades percibe dentro del movimiento y sus exigencias?
La falta de estructura y horizontalidad que le da frescura, lo hace muy poroso a la incursión de profesionales de la provocación y la manipulación. En este tipo de movimientos, también los protagonismos son fuente de tensión: si nadie es el líder, todos lo son, entonces si un periodista elige entrevistar a unos, los otros reclaman… las redes sociales son buenas para convocar, pero no para mantener una movilización: ha de aterrizar en una estructura de cierto control, y creo que eso la hace tener problemas… surgirán diferencias entre distintas universidades, o se podrá partir el sector privado y el público… o se puede fraccionar por preferencias partidarias y los anulistas…
En su espontaneidad está la fuerza, y al mismo tiempo la fragilidad.
¿Cree que ataca a problemas estructurales o se ha enfocado únicamente en lo coyuntural?
El problema con los medios es estructural, aunque lo enfoquen coyunturalmente. El problema de insatisfacción con el régimen de partidos es estructural, aunque el enfoque sea el de los cuatro aspirantes y la elección del 1 de julio… No tiene discurso estructural, pero pega en estructuras cruciales: duopolio televisivo, partidocracia, desprecio por las opiniones de los jóvenes o incluso su estigmatización.
¿Cómo se podría encaminar un movimiento de este tipo para que no se agote?
Todo movimiento así se agota. Es ley de su estructura: Chile, el CEU, el CGH, Los Indignados… los movimientos sociales no son estructuras de organización permanente: no forman partidos ni asociaciones políticas… creo que se agotará con algunos logros (ya tiene uno: el canal 2 y el 13 en el debate del 10 de junio es notable) y ciertos desaciertos, pero sobre todo, con el paso del tiempo y la efervescencia.
¿La posible postura anti peña nieto (a debate hoy en la asamblea en la UNAM) es contraproducente o puntualiza las protestas?
Es inevitable: hay dos corrientes al menos: apartidistas, por un lado, y anti/alguien (que en cierto modo derivaría en pro/alguien) por el otro. La cosa es ver si se parte, si se distinguen corrientes en un pliego paraguas, o si dividido, el antipeñismo es mayoritario y entonces cambia la fisonomía del movimiento, más hacia las públicas que hacia ambos sistemas…
¿Los considera apartidistas?
A cada uno de los participantes, no: hay de todo, desde anulistas, anti partidistas y partidistas. En conjunto, hay tensión como he dicho: más que apartidistas, creo que lo que quieren algunos como los del ITAM es que quepan al interior todas las posibilidades de opción electoral, con una plataforma de acción política más dirigida a los medios…
Los otros quieren que haya una definición: si es contra Peña, hay teóricamente tres posibilidades de ir a favor: las pueden dejar optativas, pero van a aflorar, y ahí se puede de nuevo dividir entre Panistas y Amloistas… en fin, cada minuto las cosas pueden cambiar, y los medios van a jugar a sus intereses…
Dentro del movimiento YoSoy132 se ha hecho un llamado a evitar el voto nulo, ¿cree que es congruente con lo que pide el grupo? ¿Considera ésta, una consigna válida?
Toda consigna del movimiento es provisional. El pliego se puede modificar sin duda, de tal manera que si se ha dicho que es un movimiento contra los anulistas, no es definitivo. Y sí hay quienes piensan que lo mejor es anular el voto o el voto en blanco…
¿Qué diferencias y similitudes, o que relación cree que tiene con otros movimientos: (Especialmente) 1968 y 1971, pero también con Atenco, Movimiento por la paz con justicia y dignidad, etc.? Debido a que en el manifiesto en video y en las protestas se ha hecho referencia a ellos.
Más con 68 y 71 – Jueves de Corpus. Es un movimiento juvenil, no universitario, dado que no hay demandas al interior de la universidad, como fue el caso del CEU y del CGH en la UNAM. Al ser un movimiento contestatario y juvenil, no le veo parecido a Atenco por ningún lado, pero sí será tomado en cuenta como símbolo.